Retablo del Calvario

Retablo del Calvario

Madera tallada, pintada y dorada, Buenos Aires, mitad s. XVIII.

Ubicado en la nave lateral derecha, en la capilla extrema opuesta al crucero, sigue los lineamientos del barroquismo hispano contemporáneo. En el sotabanco restan sólo dos tableros, a la derecha, el gallo que oyó San Pedro, y a la izquierda, el pilar de la flagelación; en el banco se observan tallados de: el Cordero sobre el altar del holocausto, la Zarza ardiendo, el Arca de Noé, pectoral levítico, cántaro, cucharón y vara, y angarillas transportando los seis panes de la Propiciación. En el centro del ático, el simbólico triángulo con el ojo de Dios rodeado por círculo de nubes y rayos expandidos.

Crucifijo y Calvario

Madera tallada y policromada, España, s. XVIII.

Escultura de bulto, presenta a Cristo en el momento de la expiración dirigiendo su mirada hacia lo alto. Es el Cristo de la Agonía, de contenido dramatismo, que integra un Calvario junto con la Dolorosa y San Juan. La Cruz (Isidro Lorea, español, 1740-1807) es de madera, con molduras perimetrales, y tiene tres cantoneras doradas; sirve de apoyo al Crucificado, pero le perteneció al Cristo de la Buena Muerte (junto al Retablo de Ntra. Sra. de las Nieves).

 Retablo de Santa Rita

Madera tallada, pintada y dorada. Buenos Aires, s. XVIII y XIX.

Ecléctico y de estructura plana. El marco de la hornacina, con su repisa, de estilo rococó, son originarios del s. XVIII. En el ático, un tondo vidriado que representa a Santa Teresa.

Santa Rita de Casia

Madera tallada, policromada y dorada, Alto Perú y Buenos Aires, s. XVIII y  XIX.

Escultura de bulto de la santa agustina, abogada de las causas imposibles. Es posterior a la expulsión de los jesuitas, y fue modificada a fines s. XIX siendo compuesta con las manos y la cabeza de una imagen de vestir. Se muestra de pie, con el hábito y manto negro de la orden, se la distingue por la llaga en la frente, que le produjo una espina que se desprendió de la corona de Cristo durante un éxtasis, y por el Crucifijo que sostiene en sus manos. Es Patrona de las causas imposibles y de los necesitados. Su Fiesta se celebra el 22 de mayo.

Oración: Oh querida Santa Rita, Patrona en los causas imposibles y Abogada en los casos desesperados, haz que Dios me libre de mi presente aflicción (hacer la petición), y aleja la ansiedad que oprime tan fuerte mi corazón. Por la angustia que tú experimentaste en parecidas situaciones,
ten compasión de tus devotos que confiadamente piden tu intercesión ante el Divino Corazón de Nuestro Jesús Crucificado. Enmendando mi pasada vida pecadora y consiguiendo el perdón de todos mis pecados, tengo la dulce esperanza de gozar un día de Dios en el paraíso por toda la eternidad. Amén. Santa Rita, Patrona de los causas imposibles, ruega por nosotros. 3 Padres Nuestros, Avemaría y Gloría.