Retablo de Santa Teresa de Jesús

Retablo de Santa Teresa de Jesús
Madera tallada, pintada y dorada, Buenos Aires, mediados s. XVIII.

            De estilo barroco, la estructura está compuesta según el gusto hispano imperante en Buenos Aires en la época, la talla se debe, muy probablemente, a un indígena artesano de las misiones jesuíticas. El ara presenta composición aplicada: libro abierto sobre palmas y bonete con borlas. Hornacina apaisada en el eje del banco. Nicho central en mediocírculo con marco de columnas. El Escudo del Carmelo, timbrado por corona, ocupa el ático.

 Santa Teresa de Jesús
Madera tallada y policromada, España, s. XIX.

            Escultura de bulto de la Santa de Ávila –reformadora de la orden del Carmelo- quien se distinguió por los escritos místicos que le valieron el título de Doctora de la Iglesia. Se muestra de pie, en actitud de escribir, recibiendo la inspiración del Espíritu Santo posado sobre su hombro; viste la túnica marrón y la capa blanca propios de las Carmelitas Descalzas, y en la cabeza griñón, velo y birrete doctoral. En el libro abierto que sostiene se leen sus famosos versos: Nada te turbe, nada te espante. Todo se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quién a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta. Desde el s. XVIII la Santa tiene un retablo consagrado en la Iglesia y las providencias de 1767 mencionan una primera imagen. Teresa nació en Ávila, España, en 1515, a los dieciocho años entró en el Carmelo, a los cuarenta y cinco años, para responder a las gracias extraordinarias y llamado del Señor, emprende una nueva vida, y es entonces cuando funda el convento de San José de Ávila, primero de los quince Carmelos que establecerá en España. Con San Juan de la Cruz introdujo la gran reforma carmelitana. Sus escritos son un modelo seguro en los caminos de la plegaria y de la perfección. Santa Teresa es, sin duda, una de las mujeres más grandes y admirables de la historia y, junto con Santa Catalina de Siena y Santa Teresita del Niño Jesús, es una de las tres doctoras de la Iglesia, declarada por Pablo VI el 27 de septiembre de 1970. Es Patrona de los escritores españoles. Murió en Alba de Tormes en 1582 un 4 de octubre de 1582 y fue enterrada al día siguiente, día 15 del mismo mes, debido al cambio del calendario juliano al gregoriano que se produjo la noche en que la velaban. Su Fiesta se celebra el 15 de octubre.

El Escudo del Carmelo

Es un emblema verdaderamente bello por su sencillez, celebre por su antigüedad y sagrado por su significado. La Orden de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, en la época de la Reforma que se inició en España con los insignes miembros e hijos del Carmen: Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz, toma también la decisión de dividir la Orden en dos ramas, y reformar el Escudo del Carmelo: el de la Antigua Observancia o Calzados y el de los Reformados o Descalzos. Éste presenta fondo blanco en la parte superior y marrón la inferior, y representa el vestido que la Sma. Virgen llevó en vida y el hábito de los carmelitas. Así mismo la parte inferior marrón indica el Monte Carmelo donde vivió la Sma. Virgen durante su vida mortal, la Cruz fue agregada por San Juan de la Cruz en la época de la reforma, representado a Nuestro Señor Jesucristo. En el centro del color marrón (Monte Carmelo), se encuentra una estrella plateada que representa a la Sma. Virgen María. El fondo blanco de la parte superior significa que el profeta Elías contempló a la Sma. Virgen María en una nubecilla blanca, en el mismo fondo se observan dos estrellas doradas, las cuales representan a los dos grandes profetas, Elías y Eliseo. En la parte superior del escudo se encuentran doce estrellas que significan la corona de la Sma. Virgen María, simbolizan los doce grandes favores y gracias que concedió a su orden y de manera especial, los doce privilegios y gracias singulares con el que el Señor ensalzo a María.

Santa Casilda

Madera tallada, policromada y estofada, España, fines s. XVIII o principios s. XIX.

Escultura de bulto, yacente, de muy buena factura y excelentes labores estofadas, ocupa el nicho inferior del Retablo. Su pertenencia a la Iglesia San Ignacio es posterior a la expulsión de los jesuitas. La imagen representa a Santa Casilda de Toledo (†c.1050), hija Almeón, sultán de Toledo, quien desde niña se mostró compasiva con los prisioneros cristianos de su padre; vivía ocultamente su cristianismo y se derramaba como un perfume de caridad entre los cautivos a quienes llevaba alimentos. Descubierta por su padre, los alimentos que ocultaba entre sus ropas, por milagro, se convirtieron en rosas. Fue martirizada y elevada a los altares. En Briviesca, Burgos, donde pasó su vida luego de su conversión al catolicismo, se encuentra su ermita y santuario. Se presenta recostada, de tres cuartos perfil, la mano izquierda, que sostenía una cruz de doble travesaño, sobre el pecho, y la otra sobre el libro de las Sagradas Escrituras; viste túnica verde y manto azul con revés rojo, y está inspirada en la escultura que adorna su tumba en Burgos. Es Patrona de la comarca de Burgos y se la invoca en toda clase de accidentes. Su Fiesta se celebra el 9 de mayo.