Retablo de la Inmaculada Concepción

Retablo de la Inmaculada Concepción

Madera tallada, pintada y dorada, Buenos Aires, mediados s. XVIII.

De estilo barroco, formado por un único cuerpo de planta cóncava, lo que ha hecho pensar en la intervención de Isidro Lorea, plana en el centro y laterales oblicuos hacia al frente. En el ático, rodean al vano de líneas rectas, vidriado, un círculo de nubes y resplandores expandidos. Termina en una cornisa de peculiar diseño adaptada a la curvatura de la bóveda de la capilla.

Inmaculada Concepción

            La imagen –de finales del s. XIX- alude al Dogma de la Inmaculada Concepción: María no tuvo pecado original ni sus consecuencias desde que fue concebida en el seno de Santa Ana. El Dogma fue proclamado en 1854 por S.S. Pío IX, es desde entonces la fiesta más importante y de mayor devoción a la Santísima Virgen María. Se celebra el 8 de diciembre.

 Nuestra Señora de Pompeya

            En el año 79, la ciudad de Pompeya, cerca de Nápoles, Italia, ciudad pagana, quedó sepultada bajo la lava proveniente de la erupción del volcán Vesubio. Sobre sus ruinas se edificó una nueva ciudad. En 1876, el abogado Bartolo Longo –beatificado el 26 de octubre de 1980- encontró un cuadro que representaba a la Virgen del Rosario y ambos lados de la imagen se encuentran Santa Catalina de Siena y Santo Domingo de Guzmán. Bartolo Longo, ferviente devoto de la Virgen María, comenzó a difundir su culto bajo el nombre de Virgen del Rosario de Pompeya, y la devoción popular le llevó a buscar un lugar apropiado para la veneración. La Fiesta se celebra el 7 de octubre, día de Nuestra Señora del Rosario.