Oleos y Frescos del Presbiterio

Oleos y Frescos del Presbiterio

Son de grandes dimensiones, 380 x 320 cm, tiene marcos iguales. Los marcos dorados, con molduras y decoración fitomorfa en las esquinas, son de la época.

De izquierda a derecha son:

La Aparición de Jesús a San Ignacio

Fresco sobre pared, Buenos Aires, s. XIX.

            Fue la más afectada por el incendio del 1955, recientemente restaurada. En primer plano, San Ignacio arrodillado en devota actitud, y Jesús con la cruz a cuestas; en el cielo, entre nubes y querubines, el Padre Eterno con el orbe. Componen la escena el caballero al galope, el religioso en el camino con los brazos en alto, y los dos que conversan cerca de una iglesia.

 La Transfiguración

Óleo sobre tela, Buenos Aires, s. XVIII.

Después de anunciar su Pasión a los discípulos, Jesús se transfigura. Está inspirada en parte en el tema de Rafael (Museo del Vaticano) y en la versión bíblica de San Lucas (Lc 9;28-0). La figura de Jesús con los brazos abiertos y los paños volantes irradia luz. A Izquierda está Moisés, también de blanco, y a la derecha Elías con manto rojo. Por el oscurecimiento de los barnices, no se distinguen los colores de los vestidos de los discípulos que completan la escena.

 La Epifanía

Óleo sobre tela, Buenos Aires (?)- 1760.

Se distinguen, a la izquierda, las figuras de la Sagrada Familia, de los Reyes con sus ofrendas, una aureola celeste irradiante con querubines, y partes de las pilastras y columna de un edificio.

 Tránsito de San Ignacio de Loyola

Fresco sobre Pared, Buenos Aires, s. XIX.

El Cuerpo de San Ignacio, con el crucifijo sobre el pecho, yace sobre el lecho rodeado de siete afligidos compañeros, que se muestran en diversas actitudes. En el cielo, entre nubes y ángeles que arrojan rosas, aparece Jesús vestido de rojo, con la cruz, señalando a Dios Padre y a la Virgen, con túnicas azules. Se ignora la fecha de realización o su autoría, en 1890 se hizo un primer remozamiento.